ETILENGLICOL

Varios alcoholes poseen importancia toxicológica; entre ellos el etanol, metanol, isopropanol y etilenglicol (C2H6O2), pero de ellos sólo el último tiene importancia veterinaria. La intoxicación por etilenglicol puede afectar a todos los animales domésticos, aunque se observa con mayor frecuencia en perros. Si bien la sustancia forma parte de líquidos utilizados en sistemas de intercambio térmico (a veces usados en colectores solares), algunos sistemas de frenos y de transmisión hidráulica, productos para lavandería industrial, líquidos para revelado de fotos en color, solventes en las industria de pinturas y de plásticos, tintas y barnices para madera, el envenenamiento es causado fundamentalmente por ingestión de líquido anticongelante para radiadores de automóviles, al cual el tóxico confiere el sabor dulce que lo hace atractivo para los animales; dicho líquido se compone de etilenglicol casi en su totalidad. Por la benignidad del invierno en nuestro país (a excepción del extremo sur y de los centros deportivos ubicados en las cumbres andinas), la intoxicación no se describe en Chile con frecuencia similar a la de países con inviernos rigurosos, en los cuales el envenenamiento ocurre prácticamente de manera estacional (otoño e invierno) y se cuenta entre las causas más frecuentes de intoxicaciones hogareñas en animales de compañía. La mortalidad en perros alcanza hasta un 70%.

La gravedad del envenenamiento por etilenglicol no obedece a la sustancia misma, sino a los metabolitos que derivan de ella. El etilenglicol se absorbe rápidamente en el tracto digestivo y sufre biotransformaciones hepáticas que explican su toxicidad. Como se aprecia en la siguiente figura, en un primer paso la enzima alcohol dehidrogenasa lo transforma en glicoaldehido y éste es rápidamente metabolizado a ácido glicólico. La oxidación de éste a ácido glioxílico es más lenta; en estas circunstancias, la acumulación de ácido glicólico inicia la acidosis metabólica y el daño renal. El ácido glioxílico es metabolizado a ácido fórmico, ácido oxálico y otras sustancias. El último ácido daña el epitelio tubular renal, exacerba la acidosis y forma cristales de oxalato de calcio. Se piensa que los ácidos glicólico y oxálico son los metabolitos que producen mayor nefrotoxicidad, siendo la carga ácida total responsable de la acidosis metabólica en esta intoxicación.

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Metabolismo del etilenglicol (de Osweiler, 1996)

Se describen tres etapas en la intoxicación por etilenglicol. La etapa I aparece entre 30 minutosa a 4 horas de la ingestión del tóxico (aunque su presentación puede retardase a 12 horas). Debido a que el etilenglicol produce inicialmente efectos similares a los del alcohol etílico, esta etapa se caracteriza por signos nerviosos similares a los de una intoxicación etílica: depresión, somnolencia, ataxia, taquicardia, náusea y vómito, polidipsia y poliuria. En ocasiones predomina la somnolencia y el dueño no se percata del problema en curso. Esta etapa remite y el paciente se encuentra aparentemente normal, pero ordinariamente 4 a 6 horas después ingresa a la etapa II (lapso que puede retardarse a 12 - 24 horas post-ingestión del veneno), más grave que la primera. En ella se observa depresión, anorexia, taquicardia y taquipnea (que evoluciona a respiración de Kusmaul), miosis, vómito, deshidratación, hipotermia, hiporreflexia; un número significativo de pacientes no sobrevive esta etapa.

Los sobrevivientes ingresan a la etapa III, que ocurre entre 24 y 72 horas (en gatos, 12-24 horas), caracterizada por falla renal aguda, con oliguria que puede progresar a anuria, y se debe a daño tubular producido por los metabolitos del etilenglicol. Se presenta anorexia, naúsea, vómito, azotemia e isostenuria.La mayoría de los pacientes son llevados a consulta en esta etapa; muchos de ellos muestran -además de los signos antes indicados- dolor abdominal, riñones sensibles y aumentados de volumen, deshidratación e incluso convulsiones.

El examen hematológico revela aumento del hematocrito y de proteinas plasmáticas por deshidratación; se elevan también los niveles circulantes de urea, creatinina y fósforo. Suele detectarse hiperglicemia, hiperkalemia e hipocalcemia. Hay acidosis metabólica, frecuentemente con pH menor que 7.3 y alta osmolaridad plasmática. En la orina se detecta pH bajo, con o sin proteinuria o glicosuria, cristaluria y baja gravedad específica.La necropsia suele mostrar gastroenteritis hemorrágica y edema pulmonar; mediante histopatología se detecta necrosis tubular renal y gran cantidad de cristales de oxalato de calcio en el lumen tubular. En países en donde la intoxicación por etilenglicol es frecuente se utilizan kits diagnósticos para la detección del tóxico en la sangre, los que no se encuentran en Chile.

 

Cristales birrefringentes de oxalato de calcio en el riñon

El tratamiento consulta la inducción de vómito o lavado gástrico cuando la ingestión del tóxico ha sido reciente. La administración de carbón activado en esta situación es motivo de debate, ya que el producto no parece brindar el mismo efecto benéfico que en otras intoxicaciones. El antídoto es el 4-metilpirazol (4-MP), que previene la metabolización del etilenglicol bloqueando selectivamente a la enzima alcohol dehidrogenasa. El medicamento, en solución 5% se usa en perros por vía endovenosa en dosis inicial de 20 mg/kg , seguida a las 12 y 24 horas de 15 mg/kg, finalizando con una dosis de 5 mg/kg a las 36 horas. No se ha determinado aún una dosis satisfactoria para felinos.

No se comercializa el 4-MP en nuestro país, por lo cual se previene la metabolización del etilenglicol inhibiendo competitivamente a la alcohol dehidrogenasa con etanol (alcohol etílico). El etanol se administra por vía endovenosa diluido al 20% en suero fisiológico, en dosis de 5.5 ml/kg cada 4 horas, tratamiento que se repite al menos 5 veces; de allí, cada 6 horas por las veces que resultaren necesarias. El etanol se utiliza en gatos en dosis de 125 mg/kg iniciales, seguidos de 30 mg/kg a las 12, 24 y 36 horas.

La terapia con 4-MP o con etanol no debe administrarse en perros más allá de las 8 horas de ingestión del tóxico, y en gatos no más allá de las 3 horas, ya que pasados tales límites la alcohol dehidrogenasa ha podido metabolizar todo el etilenglicol ingerido y no podrá prevenirse la aparición de sus metabolitos tóxicos.

Se corrige la grave acidosis metabólica con solución de bicarbonato 5% en dosis acorde al tamaño del animal. Además, debe atenderse a la apropiada rehidratación del paciente. En casos en que no exista edema pulmonar puede utilizarse la diuresis osmótica para tratar de eliminar los metabolitos por vía urinaria; de no ser ello posible, se recurre con buenos resultados a la furosemida, aunque ello no es esperable si el paciente ya se encuentra en la fase III de la intoxicación. La diálisis de pacientes anúricos no siempre brinda el éxito esperado.

Referencias

1. García-Ortuño LE et al. 2006. Diagnóstico clínico-patológico en intoxicación por etilenglicol: Informe de un caso. Vet Mex 37: 503

2. Keyes DC. 2016. Ethylene glycol toxicity. http://emedicine.medscape.com/article/814701-overview (Obtenido el 27/09/2016)

3. Luiz JA, Heseltine J. 2008.Five common toxins ingested by dogs and cats. Comp Cont Ed Pract Vet 30: 578

4. Thrall MA, Hamar DW. 2012. Alchohols and glycols. En: Veterinary Toxicology (Gupta RC, ed.) 2a ed. Academic Press, New York.

5. Osweiler GD. 1996. Toxicology. Williams & Wilkins, Philadelphia.


(Actualizado el 28/09/2016)

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