GASES TÓXICOS

 

Monóxido de carbono (CO)

Acido sulfhídrico (H2S)

Anhídrido sulfuroso (SO2)

Amoníaco (NH3)

Dióxido de nitrógeno (NO2)

 

MONÓXIDO DE CARBONO

El monóxido de carbono (CO) es un gas inodoro, incoloro, no irritante, algo más liviano que el aire, indetectable sin medios técnicos apropiados.Se produce generalmente por la combustión incompleta de hidrocarburos, situación en que la cantidad de oxígeno no es suficiente para alcanzar a la etapa final de CO2 . Las intoxicaciones por este gas no son frecuentes en los animales domésticos, aunque sí lo son en seres humanos durante el invierno (cuando se recurre a calefactores a parafina o gas mal regulados, o a sistemas de calefacción con deficiente tiraje y ubicados en espacios poco ventilados). En países con inviernos rigurosos, existe riesgo de exposición de animales y seres humanos en sistemas de producción intensivos calefaccionados con sistemas de combustión a hidrocarburos, en donde la ventilación debe reducirse en razón del intenso frío. Se describen cuadros tóxicos en mascotas transportadas en la maleta de autos que recibían emanaciones ricas en CO de tubos de escape en mal estado. Por otra parte, se ha señalado que siempre existirá un componente de intoxicación por CO en casos de inhalación tóxica de humo.

El CO se combina fácilmente con la hemoglobina, la mioglobina y los citocromos. La afinidad del gas con la hemoglobina (Hb) es 200-300 veces mayor que la del oxígeno. En consecuencia, en una atmósfera rica en CO se produce fácilmente carboxihemoglobina (HbCO), lo que altera el transporte de oxígeno a los tejidos. Por otra parte, la misma HbCO induce una desviación a la izquierda de la curva de disociación de la Hb, con lo que ésta no entrega su oxígeno a los tejidos en forma expedita. Por todo ello las células sufren hipoxia, tanto más rápida cuanto mayor la cantidad de CO en el aire respirado. La mioglobina cardíaca tiene también alta afinidad por el CO, lo que contribuye a explicar la vulnerabilidad del corazón a esta intoxicación. En condiciones de hipoxia tisular, el organismo sufre acidosis metabólica. Si bien todos los órganos son sensibles a la hipoxia, esta afecta de preferencia al encéfalo y corazón.

Es frecuente hallar muertos a los animales y seres humanos gravemente intoxicados por CO. En casos de menor gravedad se describe debilidad, fatiga, depresión, intolerancia al ejercicio, disnea, náusea, vómito, desmayo, convulsiones, coma. La sangre venosa de los intoxicados con CO adquiere coloración rojo cereza (similar a la observable en la intoxicación por cianuro) y las mucosas presentan una coloración rosada intensa. Cerdas y ovejas gestantes sufrieron abortos al ser sometidas experimentalmente a concentraciones subletales de CO en el aire inspirado, aunque no existen antecedentes de que ello ocurra en condiciones de terreno. Cabe esperar que los sobrevivientes a esta intoxicación presenten lesiones nerviosas derivadas de la hipoxia.

Los intoxicados deben ser removidos de inmediato del lugar en que se encuentran, para respirar aire fresco. Es ideal la administración de oxígeno al 90-95%, aunque ello -siendo norma en la intoxicación de los seres humanos- no es práctica frecuente en el tratamiento de los animales intoxicados. Debe también atenderse a la acidosis metabólica esperable en este envenenamiento.

 

ÁCIDO SULFHÍDRICO (SULFURO DE HIDRÓGENO)

El ácido sulfhídrico (H2S) es un gas incoloro, más pesado que el aire, inflamable y explosivo, con olor a huevos podridos.El ser humano puede detectar este olor en el aire a una concentración del gas en el aire tan baja como 0,025 ppm, aunque a 200 ppm ya no lo percibe por cuanto el gas paraliza el mecanismo olfatorio; a 300 ppm hay riesgo mortal inminente. El H2S es producido ordinariamente por descomposición de materia orgánica azufrada: fosos sépticos, estanques de recuperación de estiércol para abono, espacios cerrados con materia orgánica en descomposición, etc. Entre los gases tóxicos, ocupa el segundo nivel después del monóxido de carbono. El H2S se combina con el Fe3+de citocromo c oxidasa, bloqueando la generación aerobia de energía; en consecuencia, produce hipoxia y acidosis metabólica mediante un mecanismo similar al del cianuro. En bajas concentraciones, este gas es irritante ocular y de las vías respiratorias; en niveles mayores induce estimulación respiratoria seguida de apnea (por paralizar el centro respiratorio). Los intoxicados sufren colapso súbito, pérdida de conciencia y apnea, pudiendo morir por asfixia si ésta se prolonga. Los sobrevivientes suelen presentar problemas neurológicos y pueden morir posteriormente por edema pulmonar. La intoxicación por H2S es infrecuente en las especies domésticas, aunque se ha descrito intoxicación mortal por el gas en bovinos estabulados en condiciones propias de inviernos rigurosos, por el gas producido en estanques de recuperación de estiércol. Los pacientes deben ser removidos de inmediato del lugar y recibir aire fresco y oxígeno al 90-95%, atendiéndose también a la acidosis metabólica que presentan.

 

ANHÍDRIDO SULFUROSO (DIÓXIDO DE AZUFRE)

El anhídrido sulfuroso (SO2) es un gas incoloro, de olor penetrante, no inflamable ni explosivo. Por su carácter higroscópico, reacciona con la humedad ambiental formando ácido sulfúrico y sulfuroso, formando parte de la "lluvia ácida". Su origen es el resultado de la combustión de combustibles fósiles (petróleo y sus derivados, carbón, gas natural) y de diversos procesos industriales; las emisiones volcánicas también originan SO2. Este gas es un irritante ocular, nasal y de las vías aéreas, que produce conjuntivits, rinitis, disnea, trastornos síquicos, edema pulmonar, colapso cardiovascular. La información sobre cuadros tóxicos en animales producidos por anhídrido sulfurosos es particularmente escasa.

 

AMONÍACO

El amoníaco (NH3) es un gas más liviano que el aire, de olor penetrante, irritante sobre las mucosas, detectable en lugares en que se acumulan desechos orgánicos (excremento y orina entre ellos). En bajas concentraciones es irritante sobre la mucosa ocular y nasal; en altas concentraciones reacciona con el agua tisular para transformarse en hidróxido de amonio, un álcali muy fuerte, de lo que resultan lesiones necróticas. La exposición a altas concentraciones provoca también edema pulmonar. La intoxicación de los animales con este gas es infrecuente; en el último decenio sólo se ha descrito muerte de bovinos por el escape de amoníaco anhidro gaseoso (usado como fertilizante) de sus estanques.No existe tratamiento específico para la intoxicación.

 

DIÓXIDO DE NITRÓGENO

En el proceso de ensilaje de vegetales, durante los primeros días de fermentación se producen importantes cantidades de gas, especialmente CO2 y una mezcla de diversos óxidos de nitrógeno; entre éstos los de mayor trascendencia son el óxido nítrico (NO) y el dióxido de nitrógeno (NO2), derivados del nitrato (NO3-) contenido en el material ensilado. El NO2 es un gas de color rojo-café, más pesado que el aire, de olor a líquido blanqueador y de carácter irritante por cuanto reacciona con el agua tisular para originar ácidos nitroso y nítrico. La intoxicación por este gas ocurre en países con inviernos rigurosos, en donde el ganado bovino se mantiene confinado y está expuesto al gas tóxico que escapa desde el silo contiguo. Bajas concentraciones del gas pueden ser asintomáticas, o bien causar irritación ocular, tos, edema pulmonar e incluso distress respiratorio agudo; el NO2 que pudiera absorberse desde los alvéolos puede causar metahemoglobinemia. En altas concentraciones, el gas puede causar muerte súbita por espasmo laríngeo y bronquial, así como por apnea refleja. En la necropsia suele apreciarse neumonía intersticial, hemorragia y enfisema pulmonar.En operarios que trabajan en silos de tipo torre, el gas puede causar la muerte o bien provocar bronquiolitis fibrosa obliterante, que los incapacita laboralmente en forma permanente ("silo fillers disease").

Referencias

1.Beasley V. 1999. Veterinary Toxicology. International Veterinary Information Service, Ithaca NY (www.ivis.org); A2610.0899

2.Cope R. Toxic gases. 2012. En: Veterinary Toxicology: Basic and Clinical Principles. 2a ed (Gupta RC, ed). Academic Press, New York.

3.Fitzgerald SD et al. 2006. Acute anhydrous ammonia intoxication in cattle. J Vet Diagn Invest 18: 485

4.Hooser SB et al. 2000. Acute pit gas (hydrogen sulfide) poisoning in confinement cattle. J Vet Diagn Invest 12: 272

5.McKenzie RA. 2002. Toxicology for Australian Veterinarians. Yapunyah, Brisbane

6. Tiwari RM, Sinha M. 2010. Veterinary Toxicology. Oxford Book Company, Jaipur

7.Verhoeff J et al. 2007. Nitrogen dioxide (silo gas) poisoning in dairy cattle. Tijdschr Diergeneeskd 132: 780

(Actualizado el 16/10/2016)

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