PRÓLOGO

En la primera edición de esta obra (2006) el autor señaló su opinión de que la toxicología por vegetales no había merecido en el país suficiente atención, a pesar de su importancia para la industria ganadera nacional, y que -precisamente por ello- los Médicos Veterinarios abocados a mantener y acrecentar ésta percibían vivamente la necesidad de contar con información veraz y actualizada sobre las plantas tóxicas existentes en nuestro territorio y sobre los problemas que ellas causan al ganado. Los resultados de un estudio emprendido para contribuir a un mejor conocimiento del tema en nuestro medio constituyeron la base de esta obra.

Desde el punto de vista metodológico, considerando que algunos vegetales afectan los retornos de las empresas pecuarias por razones ajenas a la Toxicología, se procedió en primer lugar a separarlos del estudio, delimitando la obra al ámbito exclusivo de las plantas que afectan la salud o productividad del ganado merced a los tóxicos o venenos que contienen (esto es, a las “plantas tóxicas” propiamente tales).Pareció entonces necesario brindar una breve reseña sobre las categorías principales de sustancias que hacen tóxicas a las plantas sobre las cuales versaría el trabajo; se abordó este aspecto en el capítulo llamado Sustancias Tóxicas en los Vegetales. En segundo lugar, se procedió a establecer cuales de las plantas venenosas señaladas en textos y revistas especializadas extranjeras existían en Chile, realizando el correspondiente catálogo comparativo; con ello fueron descartados de la obra numerosos vegetales que, aunque de considerable interés toxicológico en otras latitudes, pertenecen a categorías taxonómicas inexistentes en el territorio nacional. Las referencias bibliográficas se indican en la sección Bibliografía General, diferenciando en ésta las fuentes nacionales de las extranjeras y señalando aparte los sitios web utilizados de manera regular.Sin perjuicio de lo anterior, al analizarse cada vegetal en particular se indican las referencias que se consideraron pertinentes para respaldar el tema tratado.De la abundante información bibliográfica recogida para el estudio original, fueron seleccionadas las referencias consideradas de mayor provecho para una correcta apreciación de la materia analizada. Si bien no se ha vacilado en incluir referencias antiguas en tanto éstas fuesen las únicas disponibles en el país, o ellas resultasen de singular valor para el conocimiento del problema en cuestión, para la presente actualización de la obra se prescindió de referencias nacionales que -por su carácter ambiguo- merecían dudas sobre su confiabilidad.

Ya definidos los límites del estudio, se constató en repetidas oportunidades que una planta reputada como venenosa en el extranjero no se encontraba descrita en Chile, aunque sí lo estaba un vegetal botánicamente próximo sobre el cual no existían suficientes antecedentes toxicológicos en el país. En toda ocasión que ello ocurrió se dejó constancia de la situación y se describió el problema que causa la especie foránea. Con ello se quiso precaver la eventualidad de que el carácter tóxico de la planta nacional hubiese pasado desapercibido, o bien que tal carácter no hubiese sido oportunamente informado a la comunidad científica local. De igual manera, siendo frecuente que en el país se haya constatado la ocurrencia de determinadas intoxicaciones sin que ello haya sido informado oficialmente al mundo científico, al presentarse esta situación se ha dado cuenta de ella en forma de comunicación personal, citando el nombre de la persona y el año en que ello nos fuera comunicado.

Avanzada la tarea, al considerar que un grupo numeroso de vegetales produce un mismo tipo de intoxicación (por cianuro, nitrato, oxalatos u otros), se estimó prudente tratar inicialmente este tipo de fenómenos en la sección Cuadros Generales. A renglón seguido, se abordaron las intoxicaciones producidas por diversas plantas en particular, cuya búsqueda puede realizarse a través de su nombre científico o a través de su nombre común en el país.En la obra se prescindió intencionalmente de aspectos sistemáticos que un especialista en Botánica consideraría esenciales, pero que poco o nada aportan a los fines de la toxicología veterinaria. Si bien se ha recurrido al International Code of Nomenclature for Algae, Fungi and Plants (Melbourne Code 2011), versión electrónica, para resolver dudas sobre el correcto nombre científico de las plantas tratadas en la obra, no obstante -por no ser relevantes para los objetivos de ésta- se ha señalado el nombre científico omitiendo reglas que resultarían fundamentales en publicaciones que tuviesen fines diferentes y fuesen dirigidas a un público distinto. Por la misma razón, el trabajo no incluye descripciones técnicas de las plantas ni claves para su clasificación; en su reemplazo, toda vez que ello resultara posible, se prefirió ilustrar a los vegetales tratados con fotografías y dibujos que ayuden a su identificación en condiciones de terreno.

Como en todas las actualizaciones anteriores, los aspectos clínicos de las intoxicaciones han sido tratados de la manera más escueta posible, intentando comunicar la información relevante sin caer en la superficialidad; en algunas ocasiones, sin embargo, la escasez de antecedentes ha impedido analizar el asunto con la deseada precisión. De igual manera, encontrándose esta obra dirigida fundamentalmente a apoyar la labor de los Médicos Veterinarios en terreno, se han abordado los aspectos clínico-patológicos de los cuadros tóxicos de manera que –no obstante su carácter de síntesis- puedan ser entendidos fácilmente por las personas que poseen los conocimientos suficientes para tales efectos. Este mismo proceder se ha seguido al señalar la terapéutica de las intoxicaciones; en donde ella no se haya mencionado explícitamente, ha de entenderse que aún no se cuenta con un terapia específica para el problema y que debe recurrirse al tratamiento sintomático para su manejo. Debe señalarse que no se consideró procedente incluir en el trabajo las intoxicaciones producidas a los animales de compañía por plantas ornamentales, tema abordado por el autor en su obra Toxicología Veterinaria.

 

AGRADECIMIENTOS

Deseo expresar mi reconocimiento a todos aquellos que, desde su particular esfera de acción, permitieron la realización de este trabajo; aunque su número impide individualizarlos, no por ello es menos explícita mi gratitud ni menos real la deuda que con ellos he contraido. Para todos, mi sincero agradecimiento y las expresiones de mi más alta estima.

Dr.Roberto Parada N.
Santiago - Chile
Diciembre, 2016

indi